Construcción mexicana avanza hacia un nuevo ciclo de crecimiento
El sector de la construcción en México muestra señales de recuperación para 2026, de acuerdo con estimaciones coincidentes entre la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) y BBVA Research. Ambas instancias prevén un repunte moderado impulsado por mayor inversión en infraestructura y una creciente participación del sector privado.
Según la CMIC, el denominado Plan México representa un punto de inflexión para la industria, al incorporar a la iniciativa privada en proyectos estratégicos como trenes de pasajeros, vivienda y conservación carretera. Este enfoque marca un cambio en la política pública hacia esquemas más colaborativos.
Tras un 2025 marcado por la contracción, se estima que la construcción podría crecer hasta 2.1% en 2026, reflejando una mejora gradual en la actividad.
El dinamismo del sector privado también será clave en este proceso. La CMIC destaca que cerca del 60% de las obras ferroviarias están siendo licitadas y ejecutadas por empresas privadas, lo que fortalece la inversión mixta y la demanda de vivienda.
No obstante, tanto el sector empresarial como el análisis financiero coinciden en que la recuperación será progresiva y con retos, como la falta de liquidez en algunas áreas. Aun así, el consenso apunta a que 2026 marcará el inicio de un nuevo ciclo de crecimiento para la construcción en México.
Parques industriales impulsan la inversión extranjera en México
La inversión extranjera directa (IED) en México inició 2026 con un desempeño sólido, destacando el papel estratégico de los parques industriales como principal motor de atracción de capital. Durante enero y febrero, este sector concentró la mayor parte de los recursos provenientes del exterior.
Según datos del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index), los parques industriales captaron 3,400 millones de dólares, posicionándose como el segmento líder en recepción de inversión extranjera en el país.
Otros sectores también registraron flujos importantes, aunque en menor medida. La manufactura y diversas industrias acumularon 1,356.5 millones de dólares, seguidas por energía, farmacéutico, alimenticio y automotriz, consolidando un total de 5,839 millones de dólares en los primeros dos meses del año.
Este comportamiento refleja la confianza de los inversionistas internacionales en la capacidad productiva, logística e industrial de México, así como el crecimiento de cadenas de valor que requieren infraestructura especializada para su operación.
A nivel regional, Nuevo León sobresale como uno de los principales polos de atracción, impulsado por su cercanía con Estados Unidos, infraestructura avanzada y capital humano especializado. No obstante, el reto para México será mantener este impulso mediante innovación, fortalecimiento financiero y el desarrollo de proveedores locales.
Alza del diésel y posibles aranceles presionan costos en la construcción
El sector de la construcción en México muestra preocupación ante el incremento en el precio del diésel y la posible imposición de aranceles a materiales estratégicos como el acero y el aluminio, factores que podrían impactar directamente en los costos de las obras.
De acuerdo con representantes de la industria, el diésel —insumo clave para la operación de maquinaria pesada y el transporte de materiales— ha registrado un aumento aproximado del 5.15%, lo que ya comienza a reflejarse en la estructura de costos del sector.
Este impacto resulta particularmente relevante debido a que el combustible es un elemento transversal en prácticamente todas las actividades de construcción. Además, en algunos casos, el diésel se adquiere en Estados Unidos, lo que incrementa aún más su costo al trasladarse a México.
A este escenario se suma la preocupación por posibles medidas arancelarias desde Estados Unidos, especialmente sobre insumos como el acero y el aluminio, fundamentales para el desarrollo de infraestructura. Aunque estas medidas aún no se concretan, el sector se mantiene atento a su evolución.
La combinación de ambos factores: energéticos y comerciales, representa un riesgo para la estabilidad de precios en la industria, lo que podría traducirse en un encarecimiento de proyectos tanto públicos como privados en el corto y mediano plazo.
Ante este contexto, organismos del sector han iniciado un diálogo con autoridades federales, particularmente con la Secretaría de Economía, con el objetivo de definir estrategias que permitan mitigar los efectos y mantener la competitividad de la industria de la construcción en México.
Nestlé impulsa inversión estratégica en el Estado de México
Nestlé anunció una inversión de 455 millones de dólares en el Estado de México como parte de su plan 2025-2027, con el objetivo de fortalecer su presencia industrial y logística en el país. Esta iniciativa consolida a la entidad como un punto clave dentro de la estrategia global de la compañía en México.
Del total de recursos, 275 millones de dólares estarán destinados a la modernización y expansión de cinco plantas productivas enfocadas en segmentos como alimentos para mascotas, café, chocolates y snacks saludables. Estas acciones buscan elevar la competitividad y eficiencia de las operaciones.
Las mejoras contemplan la actualización de líneas de producción, la incorporación de procesos de automatización y la optimización en el uso de recursos energéticos e hídricos. Con ello, se refuerza la capacidad industrial del Estado de México y su posicionamiento como plataforma de exportación.
Entre las instalaciones beneficiadas destacan las ubicadas en Toluca, Cuautitlán y Tultitlán, que forman parte de la red productiva estratégica de la empresa. Estas plantas jugarán un papel relevante en el abastecimiento tanto del mercado nacional como internacional.
Adicionalmente, se invertirán 180 millones de dólares en la construcción de un nuevo Centro de Distribución (CEDIS) en Zumpango, el cual contará con una capacidad estimada de 90 mil posiciones de pallets, mejorando la eficiencia logística en la región.
Este proyecto también tendrá un impacto positivo en la generación de empleo y el desarrollo económico local, al detonar oportunidades directas e indirectas y fortalecer los ecosistemas industriales y logísticos del Estado de México.
Sinaloa duplica meta de Viviendas Bienestar y fortalece acceso a vivienda
El Programa de Vivienda para el Bienestar en Sinaloa registra un avance significativo tras el anuncio de la ampliación de su meta, que pasó de 29 mil a 56 mil viviendas, consolidando al estado como una de las entidades prioritarias en la política nacional de vivienda.
Durante la primera entrega de viviendas, autoridades federales y estatales destacaron que esta expansión responde a la necesidad de reducir el rezago habitacional y garantizar el acceso a una vivienda digna para sectores vulnerables de la población.
Del total proyectado, 37 mil viviendas estarán a cargo del Infonavit, mientras que 15 mil serán desarrolladas por la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) y 4 mil por el Fovissste, lo que refleja un esquema de colaboración institucional para alcanzar los objetivos planteados.
Hasta el momento, el programa reporta un avance del 30% en viviendas suscritas y aprobadas, con una inversión estimada de 33 mil 730 millones de pesos, así como la generación de 168 mil empleos directos y 252 mil indirectos, impactando de manera positiva en la economía local.
En el municipio de Los Mochis, se llevó a cabo la entrega de las primeras viviendas del desarrollo Nuevo Horizonte, donde ya se ha colocado la totalidad de los departamentos disponibles, evidenciando la alta demanda y aceptación del programa.
Este esfuerzo no solo impulsa el desarrollo urbano y económico, sino que también representa una oportunidad para mejorar la calidad de vida de miles de familias sinaloenses, reafirmando el compromiso del gobierno federal con una política social orientada al bienestar y la inclusión.
Tras 12 años de obras, entra en operación total el tren México-Toluca
Después de más de una década de construcción, el tren interurbano México-Toluca, conocido como El Insurgente, inició operaciones al 100%, consolidándose como uno de los proyectos de infraestructura más relevantes del país. La obra, que implicó una inversión superior a los 100 mil millones de pesos, busca mejorar la conectividad entre la capital y el Estado de México.
El proyecto atravesó distintas administraciones federales y enfrentó múltiples retos técnicos, financieros y administrativos. Desde su planeación original, contemplaba una vía de cerca de 60 kilómetros para atender la saturación en los accesos hacia la Ciudad de México, particularmente en la zona poniente.
Durante su desarrollo, la obra registró retrasos significativos debido a la complejidad del terreno, que requirió la construcción de viaductos elevados y túneles, así como a dificultades en la gestión de derechos de vía y ajustes en su presupuesto.
A lo largo de los años, el costo del proyecto se incrementó considerablemente, pasando de una estimación inicial de 38 mil millones de pesos a más de 140 mil millones. No obstante, el tren fue retomado y concluido como parte de la política de movilidad y recuperación ferroviaria en el país.
Con la puesta en marcha total, el sistema cuenta con 20 trenes que recorren aproximadamente 58 kilómetros en menos de una hora, conectando puntos clave y facilitando el acceso al transporte público de la capital, como el Metro y terminales de autobuses.
Esta infraestructura permitirá reducir los tiempos de traslado para miles de usuarios que diariamente se desplazan entre ambas entidades, al tiempo que impulsa una visión de movilidad moderna, integración urbana y fortalecimiento del transporte público en la zona centro del país.